Revivir la Bohemia
Revivir la bohemia a ratos perdidos
Parece que los aniversarios son para celebrar o al menos proporcionan anualmente las cifras que recuerdan el tiempo transcurrido. Hace dos años empezó la aventura de este boletín de textos poéticos: una especie de boleto de ida sin vuelta sin saber con certeza cual iba a ser el destino. Parecía que publicar los textos encerrados en el cajón u olvidados en las carpetas justificaba por si mismo el esfuerzo de digitalizarlos ,reprografiarlos y darles una cierta difusión. Incluso esa pequeña odisea estaba enmarcada por cuñas promocionales en la contraportada sugiriendo la inversión en poesía y rehabilitándola en el esplendor de su énfasis como poder de la palabra que es. Sin duda el ilusionismo de las palabras como conejos blancos o tórtolas perplejas sacados de la chistera del mago podían más que el menor análisis desde el realismo. Bohemia bis nació al amparo de un proyecto orgánico y colectivo más importante:el del Club dels poetes Vius:espacio tertuliano de arte y rondas de lecturas y fue sugerido en sus reuniones como plataforma para los textos inéditos de sus participantes. La idea quedó ahí y puesto que era mía la asumí como una responsabilidad, indistintamente de si los demás decidían ponerse a ayudar o no. Durante las rondas de lectura habían salido textos muy buenos, bastantes manuscritos y otros,todavía como borradores. Faltaba que sus autores se pusieran manos a la obra y los editaran en un procesador de textos digitalizados para irlos publicando gradualmente. Ello además de servir con ingredientes para un espacio digital de publicación en una web dejaría constancia de una producción de originales,generalmente al margen de los grandes canales de difusión. Hablar de webs y de dígitos fue demasiado para un abigarrado grupo instalado todavía entre alegóricas lunas alejado de toda información más allá de las luces de neón.Habría bastado un mínimo de esfuerzo organizado para garantizar la continuidad del bohemia bis, cromatizarlo, pluralizarlo, diversificarlo, cualificarlo. Habría bastado el envío regular de un texto breve para darle todo este colorido.Unas líneas que con ser pocas hubiera sido fantástico para hacer de la idea algo colectivo. En lugar de eso la pluralidad de originales ha sido escasa y el formato técnico es austero.Aún así la producción de estos 24 números ha sido un estimulante para corregir viejos textos,. organizar algunas lecturas, comentar varios autores y así mismo escribir una docena de artículos.
En tanto que iniciativa privada exenta de toda clase de ayuda externa,oficial o personal, está condenada a la extinción,sin que a nadie le importe,y sin que nadie registre su nacimiento,paso y muerte por el mundo de las letras,demasiado abocado a bestsellers y a los papeles impresos como para enterarse de las pequeñas patadas de los fetos dentro del gran útero de una madre que no se entera de lo que vive en su interior. En estado fetal pues esta revista de lujurias arrítmicas le habría gustado ahora anunciar una periodicidad segura, un mecenazgo digno y su participación organizativa en los eventos poéticos públicos.No es así,sólo puede pedir desde su anfitrionaje humilde atención a las palabras del silencio, a los textos anónimos, a las verdades dichas a pequeña escala, no por eso menos verdades que las que reciben el bombo y platillo de los circos de renombre. Y asegurar, que indistintamente de la atención recibida, sus páginas sirven como revival de una cierta bohemia aunque sólo nos sea dable practicarla a ratos perdidos conseguidos entre las obligaciones que el diario existir en el que somos vencidos por la realidad que nos las impone.

