Escribir Pornografía
El placer de escribir pornografía.
Escribir pornografía es una forma de erotizar la sensibilidad erógena tanto para la lectura como para el lado de la quien la escribe. Es la forma más aproximativa a las sensaciones reales del sexo práctico. No creo que las semanas en que Nin escribiera Delta de Venus no se lo pasara en grande a pesar de lo que ahora aquella clase de literatura puede parecer de virtuosa. La misma rapidez productiva del texto se explica por la necesidad de la descripción rápida, la del deseo incontenible, la de las ganas de llegar al clímax. Durante años el máximo record de producción diaria de texto salido de mis manos lo tuvo uno dedicado enteramente a la excitación erótica: Divertimento. Escribir literatura erótica es no volverse atrás. Significa pasar lo que está encerrado o custodiado por el imaginario -y que siempre puede ser negado en caso de ser uno torturado por un inquisidor- a la prueba practica de lo que se desea exactamente con toda clase de detalles. El placer es tanto mayor cuanto mejor sea la descripción.
Inicialmente Feminália solo iba a ser un conjunto de textos, un tanto asociados pero no necesariamente conexos, de unas mujeres que compartían una casa y hacían vida sexual comunitaria. Conforme lo he ido/lo voy escribiendo, el texto de Feminália ha ido creciendo y extendiéndose a otros intereses además del solo erotismo. Comunafem no deja de ser una comuna compleja con negocios de distintos tipos y de alto éxito comercial. Oferta cursos de danza y también de erotismo desde su facultad sexológica, tienen un museo de las cosas mas curiosas incluidos los artefactos con los que obtener placer corporal; en su gimnasium enseñan cursos de estreaptease asegurando que la mujer capaz de hacerlo ante un público desconocido resuelve sus inhibiciones y parálisis psíquicas. Vive una intensa vida interior de grupo que no permite que la estropee nada ni nadie pero también es receptiva de las inquietudes sociales y del mundo en el que esta inserta. Es así que tiene una Oficina de Proyectos donde recibe propuestas de todo tipo para evaluar su viabilidad. Es así también que participa poco o mucho en la política local para hacer de su zona geográfica uno de los sitios mas agradables del planeta.
Lo extraño de las comunitas no es tanto que practiquen sexo cada día y también ofrezcan sexo en venta prostituyéndose como que puedan existir como grupo comunitario que funciona correctamente compartiéndolo todo y viviendo en plena felicidad. Lo original de la novela es que retrata la posibilidad organizativa y existencial de un proyecto de esta naturaleza con tantas variables coexistentes. El mismo hecho numérico es espectacular. Son cientos de adultas y algunas docenas de crías paridas por ellas que no tienen ningún inconveniente en reconocer que el éxito de sus vidas pasa por hacer el amor a diario y en todo momento y vivir el sexo como un autentico placer vicioso del que no desean alejarse por muchas horas.
El libro está pensado para obtener un placer sensorial en su lectura pero también para hacer pensar en la posibilidad practica si no, evidentemente, en todos sus detalles sí en los ejes realistas que vertebran la exposición de la convivencia comunitaria. No es un libro de una sola trama central. Hay varios protagonistas. Y a su manera todos los personajes citados protagonizan o encarnan algo del deseo erótico pero también del amor, en letras mayores y a gran escala, como amor comunitario. El sexo plural es algo comparativamente mas fácil de organizar y defender que el amor compartido. El sexo en ultima instancia es una forma utilitarista del cuerpo ajeno para satisfacer el propio a cambio, claro está, de satisfacer aquél. Pero ese intercambio no es automático. Parte de los juegos de placer consiste en admitir en determinados momentos la total pasividad para recibirlo todo y en otros la total actividad unilateral sin esperar nada a cambio en ese instante. El amor sí es una constante puesta a prueba de la capacidad de dar y la de no exigir. Es mucho más difícil de permanentizar y asegurar aunque el éxito comunitario tuvo por clave hacerlo. Amar y ser amado por los demás significa lo que significa esa frase. Estar en continua onda con todas las demás. Eso es algo más difícil de contar que los encuentros eróticos. Cada encuentro erótico es una escena que a su vez remite a otras. El sexo es inacabable y las comunitas son unas expertas incansables en practicarlo. Han superado la fase de preguntarse si eso es bueno o malo o el cuerpo puede verse afectado. Comprueban en su praxis real una y otra vez que es una garantía de salud y la manera más segura de mantenerse unidas. Su sexo de mujeres les basta y en caso necesario se follan las unas a las otras usando penes simulados. En última instancia pueden acudir al pene real de su hombre de la casa o de otros hombres puntuales. Todo lo que necesitan lo proporcionan sus bocas, sus agujeros, sus manos y su imaginación. El sexo tiene categoría de culto, tanto que nunca puede ser prohibido durante ningún momento salvo el de las asambleas de debates; en todos los demás momentos: durante las comidas, durante los espectáculos, en el jardín, en los espacios grupales que no exijan silencio se puede practicar, por supuesto también en el dormitorio y duchas colectivas. Estar permanentemente rodeadas de escenas eróticas forma parte del erotismo reinante. Además de pinturas, dibujos y fotografías de sexo explicito los cuerpos reales practicándolo mantiene la casa en permanente actividad paradisiaca. Con el aumento de nuevos visitantes estos criterios no cambiaron y una parte de ellos se apuntaba mas por voyerismo que por interés en los contenidos de los cursos ofertados. Depurar esos falsos solicitantes fue una de las tareas comunitas desde que su nombre estaba continuamente en los medios informativos.
Hablar de toda esta trama tiene su placer confeso. Es una historia absolutamente increíble de llevar a término en una sociedad como la actual, no porque no haya mujeres reales, desenvueltas, hambrientas de sexo y dispuestas a permanentizarla en sus vidas sino por la dificultad del amor compartido. El mal del animal, el deseo de poseer y ser poseído, tiene una elaboración estratégica que forma parte de los motores de la vida. Describirlo recarga la energia libidinosa. He podido comprobar como el deseo de sexo es distinto adquiriendo mas intensidad cuando ha habido una dedicación previa a repensarlo, sea escribiéndolo o imaginándolo. En el encuentro entre dos que saben que van a hacer el amor ese día es distinta la posición de partida de quien viene previamente estimulado por pornografía a quien parte de cero. El protocolo pre sexual empieza pues antes de las primeras caricias. La pornografía ha sido tratada como algo ajeno preparado por profesionales a menudo anónimos del tema para consumo en secreto de sus sugerencias. En realidad es un instrumento autoelaborativo al alcance de todos y todas. Una manera cómoda y efectiva de usarlo pasa por escribir antes de una primera cita o de una siguiente cita lo que uno desea hacer y que se le haga. Es una forma de preparar la escena sexual a la carta en el sentido literal de la palabra. Eso admite muchas variantes, incluida la de la lectura en voz alta de lo que se ha escrito o si no ha tanto atrevimiento para esto darse a leer mutuamente las escrituras del deseo escritas un rato antes. En Feminália, la boutique de juguetes eróticos abierta al público se llama El pornógrafo. Ahí se encuentra la literatura y soportes de imágenes excitantes filmadas a partir de las escenas reales y espontáneas o habituales en la comunidad. El trasiego de curiosos y clientes que compran es continuo. Para entrar a visitar la tienda hay que pagar una pequeña cantidad y los artículos no son precisamente baratos.
A veces según los trabajos rotatorios que toquen alguna de las protagonistas de videos y revistas coincide con ser la tendera de aquella semana. La pornografía para las comunitas además de ser una considerable fuente de ingresos junto al resto de su ofertorio de erotismo es algo que permite mantener el baile continuo de las sensaciones. Saben que la vida es una danza permanente cuyo movimiento no conduce a ninguna parte. Bailar lo mismo que caminar se hace con movimiento corporal pero nadie se pone a bailar para desplazarse de un punto a otro punto sino por el placer del movimiento mismo. Joseph Mankiewicz dijo que la vida es un vals al borde de la nada y eso es completamente cierta pero hay distintas maneras de llenas el espacio vacio con contenidos tramados haciendo de la nada el único todo posible con suficiente gusto como para no sufrir demasiado por su falta de razón de ser.
La biografía de cada cual es un proceso para dotar de contenidos a una existencia obligada a un principio que no quiere y condenada a un fin que, por lo general, demora. Una manera de dar contenidos es recrear el sentido de las cosas. El placer y sus distintas variantes de tratarlo, entre ellas el sexo práctico y la pornografía especulativa, hacen del trato con la vida algo más divertida y sostenible.

